Erzia, Stephan Dimitrivich

1876 - 1959

Biografía

A Stephan Erzia, cuando pasó por París en 1920, los franceses lo bautizaron "el Rodin ruso". Más que definir un estilo, el paralelo dibujaba una personalidad volcada sobre la materia escultórica. Pero esa materia tuvo dos ejes que no pasan por París: sus raíces en un pequeño pueblo de montañeses en el centro de Rusia, en la región autónoma de Mordva, y la dura sustancia del quebracho y el algarrobo argentinos.
Acompañando una muestra itinerante de sus obras, Erzia llegó a Buenos Aires en 1926, y se quedó durante un largo cuarto de siglo. Entonces, dejó de lado el mármol de Ferrara, que le había dado éxito en varias capitales europeas por su expresiva áurea romántica, para acometer la resistencia de la madera. 
Veintitrés años más tarde, volvió a Mordva llevando consigo un contenedor repleto con las tallas de nuestros quebrachos: 196 piezas en total, con las que armó un museo permanente en la ciudad de Saransk, que hoy lleva su nombre. Otras, se encuentran en varios museos rusos.

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