Descripción
Parece extraño que "tango" sea un término africano, de origen bantú, que los esclavos trajeron a América, pero lo cierto es que en este género se funden los más variados orígenes: el candombe negro, la habanera cubana, la milonga, la música popular andaluza, los violines judíos, el klezmer de Europa del Este, la nostalgia italiana, el bandoneón alemán, una impronta parisina, el jazz y la música clásica contemporánea. Esto hace que se estudie como un proceso cultural complejo, que en Argentina incluye específicamente a la pampa, a la ciudad y al puerto. Por eso, el tango nos permite acercarnos a buena parte de la historia sociocultural de la Argentina, sobre todo a lo que tiene que ver con la integración de los inmigrantes a la vida cotidiana del siglo XX.
El tango, entonces, funcionó como un importante factor de cohesión cultural, y especialmente en La Boca cobró un peso irreemplazable en cantinas y bodegones que musicalizaron eternas veladas frecuentadas por personalidades, luego convertidas en hitos de la historia. Sin ir más lejos, en la propia casa de Benito Quinquela Martín, el tango era el mar de fondo de las célebres reuniones de la Orden del Tornillo, para lo cual estaba a disposición el piano de cuarta cola.