Descripción
Victorica recibió en varias oportunidades el homenaje de ser retratado por otros artistas. Puntualmente, en esta obra realizada por Alberto Prando, se refleja la esencia de Victorica quien disfrutaba de la vida simple, modesta y humilde. A pesar de su carácter solitario, desempeñó un papel activo en la bohemia boquense, quienes, al elegir las “autoridades” para la “República de La Boca”, lo ungieron a Victorica como el “Príncipe de la taberna”.
Retratado con su paleta en mano, esta obra nos recuerda que Victorica fue un gran colorista y sabía perfectamente que en pintura los colores sólo cobran existencia a partir de sus interacciones. Incursionó en varios géneros pictóricos: el retrato, el desnudo, el paisaje, las escenas de interior y las naturalezas muertas.