Descripción
Se conoce con el término italiano pietà a un modelo iconográfico muy difundido en la historia del arte, especialmente durante el Renacimiento, que representa a la Virgen María sosteniendo el cuerpo muerto de Jesucristo. El ejemplo más famoso es La Piedad del Vaticano, obra insigne del escultor Miguel Ángel, que se encuentra en la Basílica de San Pedro, y que se consolidó como referencia obligada de multitud de autores posteriores.
Los elementos que suelen mantenerse constantes son la estructura piramidal en la que se enmarcan las figuras y el brazo lánguido de Cristo. En los casos de Da Prato, el autor emplea un lenguaje moderno y sintético que envuelve a las figuras en la redondez del mármol, replegando el cuerpo de la Madre en lo que se sugiere como un espiral compositivo.