En 1929, Quinquela Martín viajó a Roma y realizó una exposición de veintitrés obras en el Palazzo delle Esposizioni, inaugurada por el príncipe Boncompagni Ludovisi, el embajador argentino en Italia, Fernando Pérez y visitada por numerosos artistas, el rey Vittorio Emanuele III y Benito Mussolini. Además, durante este viaje el pintor tuvo una audiencia con el Papa Pío XI en el Vaticano. Roma también fue la ciudad donde Quinquela conoció a Agnese Contardi, una amiga muy significativa en su vida.