Descripción
Del pincel de Mendilaharzu, precursor de la pintura argentina nacido en la actual zona de Avellaneda y formado en academias francesas, el museo conserva esta pequeña obra junto a una curiosa anécdota documentada.
Muchacha sentada al piano fue sustraída en horas del mediodía del 31 de mayo de 1952 por un joven que desmontó su bastidor, dejando el marco prolijamente colgado en la misma ubicación en que se exhibía. La noticia del robo, advertido por personal de limpieza de la institución, fue replicada en numerosos medios gráficos, los cuales relataban la preocupación del director del museo y denunciante, Benito Quinquela Martín, por el valor histórico de la obra más que por su valor material. Fue tal la repercusión del hecho y las especulaciones generadas en torno suyo, que un galerista de la calle Arenales, Livio Bacchi, descubrió a los diez días que la obra reproducida en los periódicos coincidía con una pieza que le habían ofrecido en venta en circunstancias poco usuales. Afortunadamente, la devolución se hizo de forma inmediata, ya que Quinquela reconoció que el ladrón había lijado la información del anverso de la obra, donde constaba su procedencia. Entre lamentos, el boquense declaró que a partir de esa mala experiencia iba a implementar rutinas de vigilancia en el museo, otorgándole un tinte de severidad que hasta el momento no tenía.