En el balcón se observa a Justina Molina, en la vivienda que en un principio era alquilada por la familia del artista hasta que, con la venta de sus obras, pudo comprarles la propiedad. Al fallecer la madre, Quinquela vendió la casa y se instaló en el tecer piso del museo creado por él, hoy denominado Casa Museo. Además en la fotografía Justina posa junto a Lucía Berardo, poeta que cuido de Molina en su vejez.